En las sociedades actuales, el ser humano parece haber olvidado por completo los estudios humanísticos, volcando sus orientaciones al campo científico, como motor de avance y progreso, en los cuales estos ya no tienen cabida, lo que hace que solo los relativos a la Ciencia sean dignos de ser considerados fiables y utilizados con distintos fines, en beneficio del ser humano.
En este sentido, esta metodología y actitud pedagógica ha calado profundamente en los distintos sectores y ámbitos educativos, hasta el punto de volcar su atención exclusivamente en los conocimientos expuestos, en lugar de plantearse si estos son correctos y si proceden de fuentes que se pueden considerar verdaderamente fiables.
De ese modo, se puede apreciar cada vez más como este aspecto ha sido descuidado por la labor de los distintos investigadores, hasta el punto de dar lugar a trabajos, escritos e investigaciones aparentemente rompedoras y novedosas, pero que se desvirtúan de los preceptos propios del sentido común, pues todo lo expuesto se da por verificado y se asume como correcto, sin acceder a las posibles que ayudaron a la realización de los mismos y que los hicieron posibles, las cuales parecen incluso ser omitidas, en ocasiones, por temor a un notorio rechazo popular.
Uno de los ejemplos más representativos que se han podido apreciar residen en las distintas investigaciones en el campo de la Ingeniería, una de las disciplinas donde se engrosan los aspectos más puros de la Ciencia, donde aparece haberse olvidado ciertos conceptos un tanto necesarios e incluso imprescindibles para justificar la labor y los progresos realizados: las citas y las referencias.
Siguiendo esta estela, se ha podido comprobar de primera mano, como mucha de estas tareas, especialmente en un nivel educativo superior, como es el ámbito universitario, se promueve la exposición de un vasto contenido, traslucido en una amplia gama de cálculos con cierta justificación teórica, pero sin el apoyo de las fuentes ni los materiales de referencia necesarios que los hacen posibles. Si acaso, se incluyen ciertos aspectos bibliográficos en el apartado final como una especie de anexo, para que el trabajo realizado no quede en entredicho.
Aunque en ciertos terrenos humanísticos se ha debatido brevemente sobre la mayor o menor inclusión de este tipo de elementos en los distintos trabajos y proyectos, conviene resaltar su importancia, pues cuanto mayor uso hagamos de este tipo de herramientas, mayor fiabilidad le estaremos aportando a nuestros estudios, buscando relacionar asimismo a nuestro público de forma directa con las fuentes utilizadas, y poder así justificar y defender nuestras aportaciones con criterio y rigor.
Sigue siendo, a día de hoy, por tanto, completamente contradictorio, que un terreno tan supuestamente avanzado y promotor del futuro del ser humano no conciba estos aspectos como un pilar fundamental en su metodología. Por el contrario, tal y como venimos mencionando, cada vez las fuentes, aunque sean secundarias, no importan, solo los resultados, y a ser posible, que estos lleguen a buen puerto.
Este hecho, por tanto, ha constituido el punto de partida por parte de distintos expertos dentro del campo humanístico para reprender a ciertos anti humanistas y expertos del terreno científico sobre la fiabilidad y la repercusión de sus avances en la población, en base a su inexistente justificación a nivel bibliográfico o material, en respuesta a los ataques dirigidos al personal de este sector durante décadas. Es posible, asimismo, que en ellos, hayan olvidado que lo que hoy en día representa la Ciencia, una vez lo fueron las Humanidades, y por tanto, su importancia y vigencia está ligada a la fortuna o a la mentalidad de las distintas generaciones.
BIBLIOGRAFÍA
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Jané Soler, E. (2015). Estudio de un sistema de control de UAV mediante masas móviles. TFG-Memoria. Escuela Técnica Superior de Ingenierías Industrial y Aeronáutica de Terrassa. Grado en Ingeniería en Tecnologías Aeroespaciales